domingo, 22 de julio de 2012

Biblioteca privada de Karl Jaspers, en la Universidad de Oldenburg

Karl Jaspers yace relajado sobre su sillón de lectura, mientras alrededor suyo se apilan miles de libros en estanterías de varios metros de altura. Así lo muestra una fotografía blanco y negro de 1969 en su vivienda de Basilea.

Karl Theodor Jaspers (Oldenburg, 23 de febrero de 1883 –Basilea, 26 de febrero de 1969), psiquiatra alemán y filósofo, tuvo una fuerte influencia en la teología, en la psiquiatría y en la filosofía moderna. No disfrutaba del estudio de leyes y en 1902 decide estudiar medicina.
Jaspers se graduó de la escuela de medicina en 1909, y comenzó a trabajar en el hospital psiquiátrico de Heidelberg donde Emil Kraepelin había trabajado años antes. Jaspers se mostró insatisfecho con la forma en que la comunidad médica de la época abordaba el tema del estudio de las enfermedades mentales, y se propuso la meta de mejorar este aspecto. En 1913 Jaspers ocupó un puesto temporal como profesor de psicología en la facultad de filosofía en la Universidad de Heidelberg. El puesto luego se hizo permanente, y Jaspers nunca regresó a la práctica clínica.
En 1921 fue nombrado profesor en la cátedra de filosofía de la Universidad de Heidelberg.

Contribuciones a la Psiquiatría


La insatisfacción de Jaspers con el entendimiento popular de las enfermedades mentales lo llevó a cuestionar tanto el criterio de diagnóstico como los métodos clínicos de la psiquiatría. Publicó un tratado revolucionario en 1910, el que versaba sobre si la paranoia era una faceta de la personalidad o el resultado de cambios biológicos. Si bien no aportó muchas ideas nuevas, sí introdujo un nuevo método de estudio. Jaspers estudió varios pacientes en detalle, registrando información biográfica respecto de ellos y notas de cómo se sentían los propios pacientes acerca de sus síntomas. Esto llegó a ser conocido como el método biográfico, y hoy forma parte de la práctica de la psiquiatría moderna.
Jaspers desarrolló por escrito sus perspectivas de las enfermedades mentales en un libro llamado Psicopatología General. Los dos volúmenes que conforman esta obra se han transformado en clásicos de la literatura psiquiátrica, y muchos criterios modernos de diagnóstico nacen de ideas contenidas en sus páginas. Resulta de particular importancia el modo en que Jaspers encaró el diagnóstico psiquiátrico de síntomas; según él, el criterio de diagnóstico debía tomar en cuenta principalmente la forma ante el contenido. Por ejemplo, al diagnosticar una alucinación, el hecho de que una persona experimente fenómenos visuales sin que para ello medie un estímulo sensorial (la forma) es más importante que lo que el paciente ve (el contenido).
Jaspers sentía que la psiquiatría debía diagnosticar los delirios (o delusiones) de la misma forma. Argumentó que los clínicos no deberían considerar una creencia de delirio basado en el contenido de la creencia, sino sólo basado en la manera en que el paciente defiende esa creencia. Jaspers además distinguió entre los delirios primarios y secundarios. Definió los primarios como autóctonos, es decir, que aparecen sin una causa aparente, siendo incomprensibles en términos de un proceso mental normal (este es un uso distinto que se le da al concepto autóctono en medicina y en sociología, que hace referencia a poblaciones indígenas). Los delirios secundarios, por otra parte, son clasificados como influenciados por los antecedentes de la persona, situación actual o estado mental.
Jaspers consideraba los delirios primarios como 'inentendibles', ya que creía que no existía razonamiento coherente detrás de su formación. Esta apreciación ha causado bastante controversia, y ha sido criticada por Ronald D. Laing y Richard Bentall, haciendo énfasis en que al tomar esa posición se puede hacer que los terapeutas caigan en la complacencia de suponer que, ya que no serán capaces de entender al paciente, el paciente está delirante y cualquier investigación posterior que se haga no tendrá ningún efecto.

Contribuciones a la Filosofía y la Teología

La mayoría de los comentaristas asocian a Jaspers con la filosofía del existencialismo, en parte porque se explaya ampliamente en las raíces del existencialismo de Nietzsche y Kierkegaard, y porque el tema de la libertad individual es una constante en su obra.
En Filosofía (3 vols, 1932), Jaspers da su visión de la historia de la filosofía e introduce sus temas más importantes. Comenzando por la ciencia moderna y el empirismo, Jaspers señala que al cuestionar la realidad enfrentamos los límites que un método científico (o empírico) simplemente no puede traspasar. En este punto, el individuo enfrenta opciones: hundirse en la resignación o dar un salto a lo que Jaspers llama la 'Trascendencia'. Al dar este paso, los individuos confrontan su propia libertad ilimitada, que Jaspers llama Existenz, y pueden finalmente experimentar la auténtica existencia.
La Trascendencia es, para Jaspers, lo que existe más allá del mundo del tiempo y el espacio. La formulación de Jaspers de la Trascendencia como la expresión máxima de la no-objetividad ha llevado a muchos filósofos a argumentar que Jaspers se transformó en monista, aunque el mismo Jaspers continuamente destacó la necesidad de reconocer tanto los conceptos de subjetividad como objetividad.
Aun cuando él rechazó doctrinas religiosas explícitas, incluida la noción de un Dios personal, Jaspers influenció la teología moderna a través de su filosofía de trascendencia y los límites de la experiencia humana. Las tradiciones del Cristianismo místico influenciaron a Jaspers de forma considerable, particularmente Meister Eckhart y Nicolás de Cusa. También mostró interés activo en las religiones de Oriente, particularmente el budismo. Jaspers también entró en debates públicos con Rudolf Bultmann, en los que Jaspers criticó la "demitologización" del cristianismo.
Jaspers también escribió extensamente sobre la amenaza que representa para la libertad humana la ciencia moderna y las instituciones políticas y económicas modernas.
En 1933, tras la subida de Hitler al poder, se vio apartado de los órganos de dirección de la Universidad de Heidelberg, dado que su esposa, Gertrud Mayer, con quien estaba casado desde 1910, era judía, pero se le permitió seguir enseñando.
En 1937 los nazis le destituyeron de su cátedra de filosofía en Heidelberg, "Descartes".
En 1942 obtuvo el permiso para abandonar Alemania con la condición de que entregara a su mujer, quien vivía escondida de los nazis, pero se negó a abandonar Heidelberg y a delatar a su esposa.
Una vez terminada la guerra, en 1946, pudo retomar a su puesto, y participó en la reconstrucción de la universidad alemana. Propuso la idea de la universidad (Die Idee der Universitát), la total desnazificación del profesorado. En su obra La cuestión de la culpabilidad alemana examinó la culpabilidad de Alemania como un todo en las atrocidades cometidas por el Tercer Reich de Adolf Hitler.
En 1947 recibió el premio Goethe.
En 1948, al sentirse defraudado por la situación política alemana se mudó a Basilea, Suiza, donde continuó ejerciendo la enseñanza.
Las obras más importantes de Jaspers, extensas y detalladas, pueden ser desalentadoras por su complejidad. Su gran y último intento en una filosofía sistemática de Existenz, llamada "Von der Wahrheit" (De la verdad), aún no ha sido traducida a otros idiomas, como el inglés. Sin embargo, también escribió obras más breves, accesibles y entretenidas, como la notable La filosofía es para cualquiera.
Los comentaristas frecuentemente comparan la filosofía de Jaspers con la de su contemporáneo Martin Heidegger. De hecho, ambos buscaron explorar el significado del ser y la existencia. Si bien es cierto que mantuvieron una breve amistad, su relación se fue distanciando, debido a la simpatía de Heidegger con el partido nacionalsocialista y además por las, probablemente sobre dimensionadas, diferencias filosóficas entre ambos.
Los dos más importantes proponentes de la hermenéutica fenomenológica, Paul Ricoeur (un discípulo de Jaspers) y Hans-Georg Gadamer (discípulo de Heidegger y sucesor de Jaspers en Heidelberg) evidenciaron la influencia de Jaspers en sus trabajos.
Otro trabajo importante apareció en Filosofía y existencia (1938). Para Jaspers, el término "existencia" (Existenz) denominaba la experiencia indefinible de libertad y posibilidad; una experiencia que constituye el auténtico ser de los individuos que son conscientes de "las situaciones límite" al confrontar el sufrimiento, los conflictos, la culpa, el azar y la muerte.
En 1959 recibió el premio Erasmo. En 1961 abandonó la enseñanza en la Universidad de Basilea.
En 1966 cuestionó la democracia de la República Federal de Alemania en El futuro de Alemania (Wohin treibt die Bundesrepublik?), sobre todo por lo que hace a las tendencias oligárquicas de los grandes partidos políticos alemanes.
A causa de la mala acogida de esta última obra entre la clase política alemana se nacionalizó suizo en 1967. Falleció en Basilea, Suiza, dos años más tarde.

Biblioteca.

La biblioteca privada del filósofo Karl Jaspers, fue comprada por la  universitaria de la Universidad de Oldenburg (Alemania). Son nada menos que 11.000 libros que hasta hace poco estaban en posesión de Hans Saner, quien fue el último asistente personal del filosofo Jaspers.

Además del interés "bibliófilo" del asunto, es por supuesto de mayor relevancia el hecho de que una parte importante de la biblioteca de Jaspers muestra los trazos de su lectura por parte del filósofo y permitirá ahondar en su pensamiento a través de su confrontación con la literatura filosófica. Según comenta H.-J. Wätjen, director desde 2000 de la biblioteca de la Universidad de Oldenburg, "los rastros de la lectura (Lektürespüren) son el verdadero valor de la biblioteca", pues "en ellos se puede apreciar cómo trabajaba y pensaba Karl Jaspers". En los libros se encuentran, además de las anotaciones manuscritas del filósofo, "hojas sueltas y recensiones" que se planea escanear y ofrecer en línea a través del catálogo de la biblioteca.
libro con  una hoja de apuntes
...


(Ejemplar de la Kritik der reinen Vernunft de Kant en el legado de Jaspers)


Nota.

Desde hace algunas semanas, estos libros del filósofo fallecido en 1969, se agolpan en la Universidad de Oldenburg, la ciudad de nacimiento del gran pensador. Empacados en cartón blanco, los casi 11.000 libros esperan allí ser catalogados. Luego, toda la biblioteca irá a la planeada casa Karl Jaspers, en Oldenburg, Alemania.
"Todos los días descubrimos sopresas", afirma el director de la biblioteca de la universidad, Hans-Joachim Wätjen. Muchos libros contienen anotaciones al margen con lápiz, subrayados o incluso apuntes en pequeños papeles. "Se puede ver en los libros como Jaspers trabajó con ellos. Eso representa el valor de la biblioteca".
Hasta octubre, la amplia colección se encontraba en la casa del último secretario privado de Jasper y su biógrafo Hans Saner, que la heredó tras la muerte de la esposa de Jasper, Gertrud, en 1974. "Él quería que tras su muerte su biblioteca fuera conservada entera", explica Wätjen. Por eso, decidió venderla a la universidad. 
Fueron necesarios dos transportes para trasladar la biblioteca de Basilea a Oldenburg. "La casa de Jaspers estaba llena de libros", cuenta Wätjen. Su colección abarca obras médicas, psicológicas y filosóficas que van de la Antigüedad, pasando por la Edad Media hasta la Época Contemporánea. Saner incluso alquiló una segunda casa para poder albergar todos los libros, de la misma forma en que los había ordenado Jaspers.
Así y todo, no alcanzó el lugar. "Los libros estaban en la cocina, el cuarto, el sótano, en todos lados", dice Wätjen. La universidad empacó los libros de la misma forma en que estaban en las estanterías, y en este orden serán catalogados.
Tres empleados están ocupados en las últimas dos semanas con pasar cada uno de los tomos al ordenador. Además, anotan si los libros tienen subrayados o anotaciones. Las notas o artículos de diarios que se encuentran en ellos son escaneados. "Cada libro es distinto", explica Edelgard Brau. "En ellos hay verdadera vida". Ella y su colega acaban de descubrir en uno de ellos una postal que Gertrud Jaspers envió desde Bélgica a una tal Madame Betty Gottschalk. El texto es difícil de decodificar.
Algunos de los libros tienen dedicatorias. Es así como Hannah Arendt, alumna de Jaspers, escribió en 1955 en su "Elementos y orígenes del dominio total": "Para Jaspers con agradecimiento y devoción, hoy al igual que hace 30 años. Y para su esposa, con amor y un poco de temor". Todo esto podrá ser leído por los investigadores en el catálogo en Internet, que debe conformar una especie de recorrido virtual por la biblioteca privada de Jaspers.
Un recorrido realista será posible probablemente a partir de mediados del año que viene en la casa Karl Jaspers, donde Wätjen y sus colaboradores reconstruirán la colección. También podrá verse el antiguo cuarto de trabajo del filósofo, cuya reconstrucción Saner encomendó a la universidad.
e encuentran el escritorio de Jaspers, su tintero, su sello y su máquina de escribir, en la que Gertrud escribía sus dictados.  En base a la biblioteca de Jaspers, los investigadores de Oldenburg, Heidelberg, Graz y Basel sacarán una edición crítica de su obra, que consistirá en unos 50 tomos.